El término piedras preciosas se refiere a los rubíes, esmeraldas y zafiros. Su hermoso color es su característica más relevante, y es el criterio de valoración más importante. Al evaluar las piedras preciosas según su color debemos fijarnos en el matiz, el tono y la saturación.

La claridad de las piedras preciosas debe ser medida según el estándar de color de dicha piedra. Algunas variaciones de las piedras preciosas tales como la aguamarina, el topacio azul y el citrino tienen por naturaleza inclusiones naturalmente menores. Esto es un factor muy  importante a la hora de realizar una comparación entre la calidad de las piedras preciosas. En general, las piedras preciosas mejor valoradas son aquellas que poseen inclusiones moderadas.

Los cortes de las piedras preciosas exaltan el color, disminuyen las inclusiones y realzan  la simetría y las proporciones.  Debido a que el color de las piedras preciosas puede variar, no existe un corte  geométrico estándar para  maximizar su brillo y color. 

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